RELACIÓN ENTRE SALARIO Y MOTIVACIÓN

RELACIÓN ENTRE SALARIO Y MOTIVACIÓN

No hay nada más cierto que el proverbio que dice: “todo trabajo merece ser recompensado” no podemos negar que la calidad del trabajo y la cantidad de trabajo van de la mano.

La remuneración es una de las principales negociaciones entre el asalariado y el empleador.

Aunque a veces es un tema peliagudo, pero es importante tener en cuenta los posibles aumentos de los empleados.

Empleados o jefes, cada uno tiene las expectativas claras.  Los trabajadores querrán un sueldo equivalente al valor que consideran que aportan a la empresa y los managers querrán personal comprometido y motivado.

Un jefe tiene que saber cómo motivar a sus empleados. Como hacerles llegar más alto. El salario es una buena fuente de motivación a corto plazo.

Aumentar el sueldo a un empleado le contentará dos o tres semanas, pero no se resolverán los problemas.  En efecto, el salario es importante pero no define el comportamiento en el trabajo. Los horarios, la relación entre los compañeros y los jefes y la comunicación interna, son de determinantes e importantes para la motivación y la calidad del trabajo.

Por esta razón es preferible invertir tiempo más que dinero.

Intentar comprender el mal estar y resolver los problemas, hacer preguntas intentar averiguar los detalles del comportamiento y sobre todo … ¡escuchar!

Existen muchas razones por las que un empleado puede estar desmotivado o no sentirse a gusto en la empresa. Los más frecuentes son la devaluación, la falta de responsabilidad, sentirse apartado, la impresión de sacrificar la vida familiar y obviamente, las dificultades económicas.

En conclusión, el nivel salarial poco tiene que ver con la motivación y la calidad del trabajo del empleado. A cambio, deberéis saber escuchar al empleado y satisfacer sus necesidades; algo menos costoso, pero igual de importante.